Y dos años más tarde recuperé el blog olvidado.
Curioso cómo pasa el tiempo, y cómo todo cambia con nosotros. Cómo nos acostumbramos a nuevas circunstancias antes lejanas y extrañas. Cómo hay tantas personas que vienen y van, y pocas que quedan. Algunas que quedan y están, y otras que quedan y desaparecieron.
Curioso cómo las prioridades cambian, los problemas pasados parecen anécdotas, y cómo nos dejamos abrumar por situaciones de las que creemos que nunca podremos salir... olvidando que en un par de años reiremos de éste presente, también.
Empecé a leer para perderme entre los cuentos, empecé a escribir para desatar mis pensamientos, empecé a cantar para expresarme y empecé a protestar por no conformarme. Pero hasta ahora hay verbos que desconozco, que aún no son parte de mí. Y no me quejo, pero tampoco lo celebro. Sólo que... Mis sueños nutren la necesidad de aprender más, a veces siento que ésta ciudad se hace pequeña con cada año que pasa. Y a mis veinte ya quiero salir a explorar. Yo. Sin nadie. Quiero aprender a sobrevivir en el mundo del que muchos se quejan y unos pocos disfrutan.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

No comments:
Post a Comment