Y dos años más tarde recuperé el blog olvidado.
Curioso cómo pasa el tiempo, y cómo todo cambia con nosotros. Cómo nos acostumbramos a nuevas circunstancias antes lejanas y extrañas. Cómo hay tantas personas que vienen y van, y pocas que quedan. Algunas que quedan y están, y otras que quedan y desaparecieron.
Curioso cómo las prioridades cambian, los problemas pasados parecen anécdotas, y cómo nos dejamos abrumar por situaciones de las que creemos que nunca podremos salir... olvidando que en un par de años reiremos de éste presente, también.
Empecé a leer para perderme entre los cuentos, empecé a escribir para desatar mis pensamientos, empecé a cantar para expresarme y empecé a protestar por no conformarme. Pero hasta ahora hay verbos que desconozco, que aún no son parte de mí. Y no me quejo, pero tampoco lo celebro. Sólo que... Mis sueños nutren la necesidad de aprender más, a veces siento que ésta ciudad se hace pequeña con cada año que pasa. Y a mis veinte ya quiero salir a explorar. Yo. Sin nadie. Quiero aprender a sobrevivir en el mundo del que muchos se quejan y unos pocos disfrutan.
Wednesday, June 1, 2011
Friday, February 6, 2009
Fever !
Mis ojos están cansados. Ayer no me dejaron dormir, estuve despierta hasta las 3.30 más o menos, aunque conté ovejas, escuché música, vi tele, leí y hasta daydreamié, no pude conciliar el sueño. Morfeo me odia, no hay nada que hacer.
Lo único bueno del insomnio de ayer/hoy fue que, en uno de mis desesperados intentos por descansar, reflexioné sobre muchas, muchísimas cosas. La música ayudaba bastante, parecía ese juego del Facebook en el que se debe poner el iPOD en shuffle y apuntar las canciones que aparecían al azar como respuesta a determinadas preguntas, como: "WHAT IS YOUR LIFE STORY? I'm a loser - The Beatles", lo sé, lo sé, más preciso no puede ser.
A lo que iba, la música ayudaba, era como una especie de terapia... pensaba en algo, cambiaba de canción y ésta calzaba perfectamente a lo que estaba pasando por mi mente... era como un soundtrack para mis pensamientos locos.
Escuché a más de cien cantantes, hasta que la voz de Paul McCartney me arrulló con un suave Let it be, y luego vino Ray Charles con Sinner's prayer. Magníficos los dos.
Sigo muriendo de sueño y aún me creo víctima de un robo, aunque tres personas me digan lo contrario.
Saturday, January 31, 2009
You don't know me
No es como cuando descubrí que habían leído mi diario. No es como cuando descubrí que una amiga había dicho a todo el mundo un secreto que le conté. No. No es igual, ninguna de esos sentimientos se comparan a cómo me sentí hace unos días. Tienen similitud, claro, en ambas sientes que algo tuyo ya no te pertenece más, y que, por el contrario, es conocido por todos. Si no fuera por la música, ni por Ray, estaría luciendo ojos rojos e hinchados hoy. Felizmente, como muchos, la música es mi terapia.
Algún día saldré de esto, y todo volverá a la normalidad. Lo sé.
Subscribe to:
Comments (Atom)
