Friday, February 6, 2009

Fever !

Mis ojos están cansados. Ayer no me dejaron dormir, estuve despierta hasta las 3.30 más o menos, aunque conté ovejas, escuché música, vi tele, leí y hasta daydreamié, no pude conciliar el sueño. Morfeo me odia, no hay nada que hacer.
Lo único bueno del insomnio de ayer/hoy fue que, en uno de mis desesperados intentos por descansar, reflexioné sobre muchas, muchísimas cosas. La música ayudaba bastante, parecía ese juego del Facebook en el que se debe poner el iPOD en shuffle y apuntar las canciones que aparecían al azar como respuesta a determinadas preguntas, como: "WHAT IS YOUR LIFE STORY? I'm a loser - The Beatles", lo sé, lo sé, más preciso no puede ser.
A lo que iba, la música ayudaba, era como una especie de terapia... pensaba en algo, cambiaba de canción y ésta calzaba perfectamente a lo que estaba pasando por mi mente... era como un soundtrack para mis pensamientos locos.
Escuché a más de cien cantantes, hasta que la voz de Paul McCartney me arrulló con un suave Let it be, y luego vino Ray Charles con Sinner's prayer. Magníficos los dos.
Sigo muriendo de sueño y aún me creo víctima de un robo, aunque tres personas me digan lo contrario.

Saturday, January 31, 2009

You don't know me

No es como cuando descubrí que habían leído mi diario. No es como cuando descubrí que una amiga había dicho a todo el mundo un secreto que le conté. No. No es igual, ninguna de esos sentimientos se comparan a cómo me sentí hace unos días. Tienen similitud, claro, en ambas sientes que algo tuyo ya no te pertenece más, y que, por el contrario, es conocido por todos. Si no fuera por la música, ni por Ray, estaría luciendo ojos rojos e hinchados hoy. Felizmente, como muchos, la música es mi terapia.
Algún día saldré de esto, y todo volverá a la normalidad. Lo sé.

Wednesday, January 14, 2009

Sin saber, ay, sin saber...

9:37 pm
Preguntas: 28
Preguntas ya respondidas: 14
No siento el stress que siempre me invade cuando trato de terminar un trabajo para el día siguiente. Estuve así todo el día, en clase de Administrativo pensaba en muchas cosas, en viajar, pintar, bailar, cantar... en todo menos en el curso. Es algo común en mi, el daydreaming, pero jamás me había pasado todo el día, en la universidad, en el francés, hasta en el micro.
He llegado a pensar que es una especie de escape de mi mente para no abrumarme con tanto trabajo y terminar enloqueciendo. Aunque eso es cuestionable, lo de mi locura.
En fin, en uno de esos tantísimos paseos mentales, recordé al señor Martín. Era uno de esos tipos que aunque todo esté de cabeza, con su mirada traía todo a la normalidad, tenía esas ojeras de quien perdió muchas noches irrecuperables y esa sonrisa de tantas alegrías calladas. Sus manos arrugadas y bronceadas, siempre en los bolsillos excepto cuando las usaba para arreglarse el poco cabello que aún adornaba su cabeza... es gracioso porque casi no tengo recuerdos claros de mi infancia, pero a él lo recuerdo como si hubiesen puesto una fotografía suya en mi memoria.
Recordé a todas las personas que, como él, habían formado parte de mi miniuniverso, y me sentí mal por no saber más de ellas, y feliz porque aprendí algo de cada una.

Sunday, January 11, 2009

Primera de X

Hace un rato me di cuenta de cuán injusta puedo llegar a ser.
Verano 2009 y mientras la mayoría toma un mínimo rayo de sol como la excusa perfecta para ir a la playa, yo llevo dos cursos en la universidad. No los llevé el semestre pasado y los debo llevar ahora para no atrasarme. No recomiendo a nadie estudiar en verano, al menos no es la mejor estación del año para mi, mientras intento leer, el calor me va ahogando, el ruido del ventilador me distrae y si dejo la ventana abierta, los zancudos se ocupan de desaparecer mi sangre; sumado a eso está el kilo de tareas que me dejan los profesores en su afán de cubrir el sílabo en poco tiempo.
Digo que soy injusta porque creé un problema de algo tan mínimo como es no encontrar la respuesta de una pregunta del larguísimo cuestionario que nos dejaron en Empresarial, la número 6, leí más de 4 diccionarios y no daba con la definición que buscaba. Eso bastó para ponerme de mal humor. Aléjense de mi si alguna vez me ven así, por favor. Ni yo misma me soporto. Empecé a quejarme de absolutamente todo. Hasta le dije a Hux y María Andrea que no podía más, que me había estancado y que ya no quería avanzar. Hasta que me di cuenta de que al menos tengo libros para consultar, una computadora, de que sé leer, y que tengo amigos, que mientras que hay padres en Gaza que sufren por la muerte de sus hijos por un cobarde ataque de Israel... yo me quejo de que no encuentro la 6!
Hay tantos, tantísimos problemas en nuestro mundo, como para armar uno más.
Me dan ganas de hacer algo, salir a caminar, tomar el carro y manejar (aunque no tenga licencia), conocer personas, realidades, costumbres, caras... como en ese viaje a Argentina en el que, en cada parada para tomar desayuno o almorzar, nos encontrábamos con tantos personajes llenos de historia... si tan sólo hubiese preguntado más, hubiese sido un poco más yo y no tanto Apariencia, sería tan feliz, he perdido tantas oportunidades, que no puedo aguantar las ganas de conseguir otras para en esta ocasión, aprovecharlas todas.